Ser director de cine, o como saberte el hijo de puta del rodaje.

Ayer fue uno de esos días en los que uno debe asumir su profesión y tomar decisiones que, aunque profesionales, indefectiblemente, acaban por rozar con lo personal: retirar a gente del reparto. Hace unos años, con motivo de la preparación de un largometraje que, finalmente, no llegó a buen puerto (aunque me consta que por […]