Dirigir no es decir acción.

Cuando era un imberbe púber y veía esos documentales sobre como se hacían las películas, siempre pensaba que el director era un señor serio y con mala leche cuyo cometido se limitaba a decir «¡Acción!» o a gritar, con el rostro encendido de rabia, «¡No, no, así no!, pero, ¿quién ha contratado a este imbécil?» Los años […]