BAJO UN MANTO DE ESTRELLAS

Bajo este título se esconde un guión con el que pretendo reivindicar lo más extraordinario y lo más deleznable de este mundo: el ser humano.
Sí, suena grandilocuente y por eso digo que «pretendo», que lo consiga o no ya será decisión del espectador.
Hace siete años, junto a mi amigo Mario Bravo, rodé un largometraje de corte religioso titulado UNO DE VOSOTROS ME TRAICIONARÁ, posiblemente la primera experiencia realmente intensa de mi carrera porque, ya se sabe, cuando uno comienza hay que hacer de todo, y excepto las tortillas de patata que corrieron a cargo del amigo Nacho G. Anda, de lo demás, sí, hicimos de todo.

Sea como sea reconozco que el poso de fe que mis padres y mis educadores dejaron en mí sigue latiendo con mayor o menor intensidad, y por ello periódicamente algo me impele a rodar una película con ese trasfondo.
Todo esto comienza cuando, hace unos meses, mi madre me regala un libro sobre los mártires de Ciudad Real que había adquirido en un viaje al Vaticano. Reconozco que me extrañó, pues no es la mujer muy dada a asuntos literarios, pero la cuestión es que le eché un vistazo esperando encontrar una colección de relatos maniqueos con buenos buenísimos y malos que mataban curas por las noches y desayunaban bebés de falangistas por la mañana; vamos, las clásicas historias que, a fuerza de machacar unos y otros durante tantos años, hemos conseguido que el público deteste. Y con razón.
Para mi sorpresa lo que hallé fue una serie de crónicas en las que el ingrediente principal era el amor y los condimentos el perdón y la ausencia total de venganza y revanchismo.
Así pues, tras darle un par de lecturas me quedé pensando, «¿y si cuento una de estas épicas tragedias…?».

Cuando comenté la idea con varios amigos de la profesión, unos me explicaron paternalmente y con media sonrisa en el rostro que si lo que necesitaba era un poco de drama en mi vida, solo tenía que recordar la taquilla que hizo Benito Zambrano con LA VOZ DORMIDA. Otros se echaron las manos a la cabeza mientras me hablaban, con toda la condescendencia de que eran capaces, de distribución imposible y todo eso.
Pero mi parte manchega se impuso y terminé haciendo lo que nos es natural a los de la tierra: decir que sí, asentir calladamente para no entrar en discusión, y acabar haciendo lo que nos da la real gana.

Así las cosas decidí lanzarme por mis queridos dominicos de Almagro y a todo esto aparece Pablo Moreno con su película UN DIOS PROHIBIDO para demostrar que sí, que efectivamente, había un público para este tipo de cine. Y hasta una distribución.
La productora MYSTICAL FILMS, con quien ya he rodado NO QUIERO SER RECUERDO, cuya post-producción los chicos de SILSA 3D Studios han terminado esta misma semana, será la encargada de la producción.
Y con más calor que el que enfoscaba pirámides en verano, aquí andamos, ultimando detalles mano a mano con mi inseparable Gema G. Regal de BAJO UN MANTO DE ESTRELLAS, auxiliados por los padres José Antonio Martínez Puche, Jorge López Teulón, Fernando Román y otros y dispuestos a rodar esta historia que, como muchas de las cosas buenas de este mundo, vino de la mano de mi madre.

BAJO UN MANTO DE ESTRELLAS.

BAJO UN MANTO DE ESTRELLAS.

2 thoughts on “BAJO UN MANTO DE ESTRELLAS

  1. Cordial saludo de Paz y Bien.

    Hace poco se de tu existencia y quisiera oconocer tu filmografia; soy residente en Colombia.

  2. Imperdible, entre las ideologías del odio y terrorismo y el el amor que perdona…aún en el dolor de haber sido traicionado, torturado, aniquilado por la ceguera de una ideología macabra…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.