En Oporto, relajándome…

Y para ello me he traido el guión de «El testamento…».

Cuando uno pasa veinticuatro horas sobre veinticuatro, con la mente ocupada en lo mismo,  ¿es amor u obsesión?

Oporto, por lo poco visto hasta ahora, no me seduce. El centro es triste, con colores grises y edificios mal conservados.
Y si alguno viaja hasta aquí con la oculta intención de encontrarse un país barato, que deshaga el petate, esta conexión, en un hotel de mala muerte, sale a 2 euros la hora, el combustible más caro que en mi España querida y encima no tienen la «ñ». Eso sí, la gente aparca donde le sale del níspero y no pasa nada. Al fin, algo de decencia.

Prometo no pensar en cine, al menos durante 24 horas.
Un día sin el guión en la cabeza, sin visualizar cada plano seis mil veces, sin autopresiones en torno a la calidad de cada secuencia.

Mañana, ceno con mi productor…

P.D.: «Por cierto, la cuenta DEHON Producciones de Facebook, es gestionada, amablemente, por Miriam L. (dir. casting) y David Moro (webmaster). A  los dos, obrigado«.

4 thoughts on “En Oporto, relajándome…

  1. Si realmente quieres hacer CINE, pero sólo a condición de que no te impida dedicarte a tu vida personal, entonces no quieres hacer CINE.
    ACTUAR, DIRIGIR,PRODUCIR…..no sólo es algo más que un trabajo a media jornada, algo más que un trabajo a jornada completa. ES UNA OBSESIÓN A JORNADA COMPLETA y para tanta dedicación…..es imprescindible AMARLO PROFUNDAMENTE.

  2. Lamentablemente soy de la corriente chiquitista: «No puedo, no puedo.»
    Vas por las calles y no ves edificios hermosos, solo piensas en tamaños de planos, en la luz que necesitas para fotografiarles, en…
    En fin, qué te voy a contar que no sepas, querida…

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