Preparando al personaje.

Voy a seguir con mi serie de postales sobre la interpretación del actor ante una cámara.

Hoy os hablaré de cómo se prepara un personaje. Tal vez uno de los elementos más importantes de la preparación pasen por leer el guión varias veces, como ya os comenté no solamente es importante lo que tu personaje dice en el mismo, también lo es lo que los demás comentan sobre él. De ese modo es importante leer el guión tantas veces como te sea posible. En el momento de ir a rodar un plano ten presente que a veces no dispondrás de mucho tiempo para prepararlo por tanto lee la escena inmediatamente anterior para entender el estado emocional y el ritmo, ¡el ritmo es importantísimo! Un buen truco consiste en andar unos segundos por el set de rodaje al ritmo que marque la secuencia; si es de acción, date pequeñas carreras, si es una escena pausada trata de caminar unos treinta segundos a ritmo pausado. Las acciones físicas siempre condicionan las emocionales.

Un momento coral en mi película RE-EMIGRANTES, ¡todos conocían perfectamente a sus personajes!

Un momento coral en mi película RE-EMIGRANTES, ¡todos conocían perfectamente a sus personajes!

En resumen, averigua todo lo que puedas de tu personaje, trata de entenderlo, ¡aunque no te guste! Y no le juzgues. Ten presente que, por odioso que pueda parecerte el personaje, estás interpretándolo y te aseguro que él mismo no se odiaría. El más abyecto de los asesinos piensa que hace lo que debe, así pues no le juzgues, por el contrario busca cosas que te agraden de él. Absorber es la palabra clave, absorbe al personaje y una vez que el director diga acción concéntrate únicamente en escuchar, si has absorbido al personaje, tu interpretación fluirá.

La preparación es, tal vez, la fase más importante para un actor, para llevarla a cabo correctamente hay una serie de cuestiones que pueden ayudarte.

  • Teniendo en cuenta la historia, ¿qué clase de persona es tu personaje? ¿Tímido, arrogante, comprometido, sumiso?
  • Anota en un cuaderno toda la información sobre el personaje más allá de sus diálogos, es decir, busca lo que otros personajes dicen de él.
  • ¿Has vivido alguna vez una situación como la que cuenta la historia? Si es así, ¿qué sentías?, ¿qué hiciste?, ¿cómo reaccionaste? Si no lo has vivido toca poner en marcha tu imaginación. El objetivo es que te creas la historia al 200%, ¡no puedes dudar! Comprometerse con la historia hasta que la sientas tuya es la clave.
  • ¿Cuál es la situación emocional al principio de la escena? ¿De dónde viene, es decir, qué ha ocurrido justo antes? ¡No te conviertas en un actor de madera! Para mí un actor de madera es el que arranca su interpretación con el diálogo, ¡no! Debes estar en el personaje desde antes del acción, por eso es tan importante que sepas exactamente de dónde viene la escena y cuál es el estado y la emoción del personaje. El diálogo es una parte, la actitud lo es todo. Cuando estés colocado en tu marca y mientras los técnicos acaban de prepararse, aprovecha esos treinta segundos para entrar en el estado de ánimo de la escena, ¡y para ello es fundamental que recuerdes qué ocurría en la escena anterior!
  • ¿Qué necesita conseguir el personaje durante la escena? ¿Qué le impulsa? Busca opciones que te den energía, trata de involucrarte con el personaje.
  • Recuerda que un personaje rico en matices se compone de muchos momentos, ¡pero ojo, no todos al mismo tiempo! No trates de mostrar en una escena muchos matices, céntrate en el trasfondo de esa escena, ¿qué es lo que desea tu personaje que ocurra en esa secuencia? Una vez que lo tengas claro limítate a interpretar ese anhelo, no añadas matices, puedes pensar que así lo enriqueces pero en realidad ensucias. ¡No trates de ganar el Goya en cada escena! No se puede. Es la suma de todas la que confieren una uniformidad cargada de matices.
  • Menos es más. Posiblemente la frase más escuchada en las escuelas de cine pero, ¿se entiende? En realidad esta frase encierra un axioma tremendamente simple: la mayor parte del tiempo las personas no hacemos nada, simplemente tenemos cara de nada, ¡no te empeñes en sumarle cosas al personaje! Si haces más en realidad no estás haciendo más, estás estropeando tu interpretación. Conocí a un actor que reaccionaba a todo,  ¿el resultado? Una interpretación absolutamente esquizoide.
  • Estudia la frase anterior a la tuya en el guión, anota las reacciones de tu personaje a esa frase en el guión de manera que, cuando llegue el momento y escuches la frase te venga a la cabeza las reacciones que anotaste, ¡esto es mucho mejor que subrayar solo tus textos!

En fin, seguiremos. Si te ha gustado y piensas que pueda ayudar a algún compañero, comparte. ¡Abrazos a todos!

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